Un notario es una persona que se encarga de prestar el servicio notarial que en resumen es dar fe pública de los actos y hechos que llevan a cabo ciertas personas. En Notaría Pública No. 3 te contamos sobre algunas funciones de los notarios:

-Elaborar y tramitar escrituras públicas para los hechos y actos que disponga la ley o para aquellos casos en que sea voluntad de las partes hacerlo.
-Elaborar escrituras públicas destinadas a la cancelación de hipotecas.
-Guardar, abrir y publicar testamentos cerrados.
-Reconocer documentos privados, dejando constancia pública de lo manifestado por el interesado y lo que hubiese contenido en el documento.
-Autentificación de copias o firmas.
-Dar testimonio escrito de que una persona está viva (es lo que se conoce como fe de vida).
-Expedir copias de escrituras públicas.
-Corregir errores en escrituras públicas.
-Guardar y conservar archivos notariales.


¿EN QUÉ CASOS NECESITAS UN NOTARIO?
-Para hacer testamentos.
-Para dar fe de que se ha realizado una donación.
-Para cualquier operación de compraventa.
-Para cualquier operación de préstamo o crédito.
-Para las capitulaciones matrimoniales.
-Para la celebración de una boda (así como sus separaciones y divorcios).
-Para la constitución o disolución de sociedades mercantiles.
-Para dar fe de fusiones, escisiones o transformaciones empresariales.
-Para la transmisión de acciones y participaciones.

En definitiva, hay multitud de casos en los que o bien es obligatorio acudir al notario, o bien es muy recomendable hacerlo. El notario es un agente neutro con un profundo conocimiento de la ley, por lo que puede ayudarte a tomar las mejores decisiones y evitar problemas legales.


CONSEJOS AL ACUDIR AL NOTARIO
Negocia antes: El notario está para cerrar tratos y dar fe de los acuerdos entre las personas, no para estar presente durante todo el proceso de discusión y debate sobre los términos de los acuerdos. Primero, llega al acuerdo con tu socio, tu pareja o quien sea, después, acude al notario para dejar cerrado el asunto.
-Es un proceso que lleva tiempo: En muchas ocasiones, los acuerdos realizados o las escrituras de las que hay que dar fe requieren horas de estudio. No vayas con prisas al notario.
-Haz caso al profesional: Es su obligación asesorarte y contestar  preguntas ante la duda, haz caso a sus consejos. Es mejor pasarse de precavido y tenerlo todo bien atado que lo contrario.
-Cuentas claras: Los notarios tienen fama de ser caros, pero, en muchas ocasiones, los costes no son del propio notario, sino del banco, impuestos, comisiones de todo tipo… Pide factura y, en el caso de que no entiendas algo, pregunta.