El poder notarial es un documento de gran importancia y validez legal con el que se otorga a alguien de entera confianza, la capacidad de tomar decisiones o llevar a cabo acciones en nuestro nombre.

En realidad, los poderes notariales son documentos legales muy trascendentales que pueden darle mucha autoridad a una persona, con respecto a los bienes de otra. Puede otorgarle derecho a ingresar a sus cuentas bancarias, tomar decisiones en su nombre, y cuando, por ejemplo, tiene una crisis o problemas de salud graves, el “representante” o “apoderado” se encarga de administrar el patrimonio del paciente, haciendo el papel de cuidador, poniéndose en su lugar para manejar todos los asuntos legales y financieros.

Existen diferentes tipos de poder notarial:

Específicos: Limitan al apoderado a manejar o realizar un determinado tipo de tareas, como administración de pagos, o venta de inmuebles. Son temporales.
  
Generales: Otorgan al apoderado una amplia autoridad para manejar sus asuntos legales o financieros.

Duraderos: Pueden ser limitados o dar una autoridad específica al apoderado. Si bien, la persona queda incapacitada física o mentalmente, el apoderado mantiene la autoridad.